Blockchain, ¿Una revolución para el sector seguros?

 

¿Imaginas un mundo en el que tramitar un siniestro sea algo ágil y prácticamente instantáneo? ¿Imaginas no tener que pagar comisiones a intermediarios por las tramitaciones relacionadas con seguros? ¿O tener una traza segura con los datos de todas las transacciones llevadas a cabo en una aseguradora?

Tanto desde el punto de vista de los usuarios como de las aseguradoras, el Blockchain puede ayudar a acercarnos a que la respuesta a estas preguntas sea: “¡Si esto ya es una realidad!”. Este fin de semana he estado en Codemotion y he asistido a una charla sobre Blockchain que me ha resultado muy interesante y que me ha hecho plantearme qué aplicación podría tener en el sector seguros este nuevo paradigma del mundo digital, así que he indagado un poco sobre el tema.

¿Qué es Blockchain?

Imagina que un dragón aterriza en medio de un estadio de fútbol durante la final de la Champions League y quema todo el césped, levanta el vuelo y se va. Si tras el incidente pasasen por el detector de mentiras algunos de los asistentes al partido, todos van coincidir en que el dragón realmente apareció en el partido y van a dar una versión idéntica de lo sucedido. En este caso, ¿Habrá dudas de que realmente sucedió?

Pues este es el principio en el que se basa el paradigma de Blockchain, solo que en este caso no es la versión contada de un asistente a un partido de fútbol lo que vamos a tener, sino un fichero de texto que va a estar de forma local en miles de ordenadores donde estarán escritas todas las transacciones llevadas a cabo por los usuarios. Dicho archivo no se puede modificar fácilmente, se necesitan unas claves privadas y en el momento en el que se modifica en un ordenador de forma local se sincronizan en toda la red instantáneamente, así que cualquier cosa que haya sido escrita ya no puede ser borrada. Cada nueva entrada debe ser legitimada por la mayoría de los nodos que componen la red.

 

¿Qué conseguimos con blockchain?

Con blockchain conseguimos enviar datos de las transacciones de forma segura gracias a una sofisticada codificación. Además, como el documento de texto que hay en todos los ordenadores es idéntico, no supone ningún problema que alguna de las máquinas de la red se desconecte o se elimine (o incluso todos los nodos de la red excepto uno) porque todos tienen la misma información, así que el servicio seguiría disponible, de esta manera conseguimos una red robusta frente a ataques.

Por otro lado conseguimos un sistema sin intermediarios, como ya he dicho, las entradas en los ficheros se legitiman por la mayoría, por tanto no es necesario tener un tercero en el se confíe que acredite que las entradas son correctas. Podemos decir entonces que se consigue una red descentralizada que se basa en la confianza que existe entre los nodos de la misma.

 

Bitcoin, la aplicación puntera de blockchain

Toda esta teoría esta muy bien y parece una buena idea, pero como tantas buenas ideas, es necesario que se materialice en una aplicación práctica para que realmente comprobemos que es viable y que puede tener una futura aplicación en algún ámbito. Pues, como la mayoría ya sabemos, esa aplicación exitosa ya existe y es Bitcoin.

Bitcoin es dinero digital. El pensamiento general se basa en que algo digital no es como algo físico, si yo tengo una mesa y la vendo yo dejo de tener mi mesa para que la tenga otro. En cambio, la percepción en el ámbito digital es que yo puedo tener una foto, copiarla en un pendrive para una amiga y dárselo, de esta forma las dos tendremos la misma foto.

Pues bien, con Bitcoin se rompe este esquema porque es algo digital que “funciona” como algo físico, pues no se pueden duplicar bitcoins, en el momento en se trasfieren sucede lo mismo que con la mesa, dejas de tenerlos para que otros los tengan. Esto, que parece simple (no se puede “fabricar” dinero), es una de las claves del éxito de esta divisa digital, la seguridad. Además, Bitcoin no está respaldada por la divisa de ningún país, lo que hace que sea una moneda independiente de la política, eliminando las fronteras que pueda generar cualquier tema relacionado con la política o la geografía, es una moneda global. Además, debido a esta globalización las transacciones internacionales son instantáneas lo que hace que sea un gran avance en el mundo de la banca internacional.

 

¿Y como afecta esto al sector seguros?

De igual forma que sucede con las transacciones internacionales, la aplicación del Blockchain puede acelerar los tiempo de tramitación de siniestros y mejorar la calidad de los servicios de la aseguradoras, a esto se le conoce como Smart Contract. Viendo el futuro que Blockchain ofrece, muchas empresas reguladas españolas (sector Banca, Seguros, Energía y Telecomunicaciones) se están uniendo para formar un consorcio de Blockchain, Alastria.

Parece que estamos ante una nueva revolución en lo que al paradigma de los contratos e interacciones con las aseguradoras se refiere y se prevé que para 2020 los contratos que se realicen en el sector seguros sean utilizando la tecnología Blockchain, así que no debemos perderle la vista a la evolución que tenga próximamente.

Ingeniera en Telecomunicaciones y con master en Consultoría de Negocio. Ligada al mundo de las tecnologías y con enfoque a la ingeniería de proyectos, estoy muy orientada a personas y al trabajo en equipo y con cliente, sin dejar de lado el conocimiento técnico. Actualmente soy Designer en Future Space.